Necesidades de formación del pequeño comercio y empleados
El objetivo del presente estudio fue conocer las inquietudes, opiniones y preferencias de las asociaciones de comerciantes de la Región de Murcia sobre las necesidades de formación del pequeño comerciante y de los empleados en el comercio.
Para ello el estudio se estructuró de la siguiente forma: primero traté de descubrir cual es su actitud ante las actividades de formación que se desarrollan tanto desde la Dirección General de Comercio como desde las Cámaras y otras entidades. A continuación me he interese por conocer cuales serán aquellas materias en la que estarían más interesados, así como sus preferencias en cuanto a horarios, duración de los cursos, etc. Y por último analicé cuál es el aprovechamiento que estos agentes hacen de las acciones de formación que se proponen desde las instituciones y entidades antes mencionadas.
Las comerciantes buscan en las asociaciones la defensa de sus intereses. Éstas ejercen de portavoz de una zona geográfica o de un gremio determinado ante las autoridades competentes. Su personal directivo suele estar formado por comerciantes especialmente motivados en estos temas, conscientes de la importancia de actuar unidos como medio para que sus peticiones y reclamos sean escuchados.
Es por todo ello que este estudio se basa en las opiniones recogidas en una encuesta que fue enviada los presidentes-gerentes de las Asociaciones de Comerciantes de la Región de Murcia.
Destaca el porcentaje de los que ni destinan dinero ni se involucrarían, que llega hasta el 21,7%.
Las asociaciones de comerciantes que no están ni dispuestas a involucrarse, ni invierten dinero en formación, ni han participado en actividades de formación ni directa ni conjuntamente con alguna institución o entidad en los últimos dos anos son el 8,7% del total de asociaciones. El restante 13% aunque no destine dinero ni se quiera comprometer, ha colaborado con la Cámara de Comercio o por lo menos ha instado a sus asociados a participar en acciones formativas.
Cuando se les preguntó a los encuestados sobre la manera en la que estaban financiadas las actividades de formación en las que había participado, el 73,9% contestaron que estaban subvencionadas en un 100%, mientras que un 4,35% afirmó que estaban financiadas en un 50%. y un 8,7% respondió que no habían recibido ninguna subvención; aunque bien es cierto que las que afirmaron esto tampoco habían destinado dinero a ese fin ni habían organizado directamente o desarrollado con otras entidades acciones formativas en los últimos dos años (cuadro 2).
Campos de interés y preferencias en la modalidad de formación.
Las asociaciones de comerciantes consideran ineficiente el sistema educativo para la realización de las labores del comercio. Así lo piensa el 90,3% de los encuestados. De este porcentaje se pueden distinguir un 9,5% que piensa que esta ineficacia es debida únicamente a una formación profesional insuficiente, mientras que el 90,5% considera que no solo hace falta una buena formación profesional, sino que también y conjuntamente hace falta formación sobre materias multidisciplinarse como pueda ser informática. Solo un 4,4% consideró necesaria la formación en temas generales y no en temas de formación profesional.
Esto no quiere decir que no exista una Formación Profesional adecuada, ya que el sistema educativo dispone de una rama dedicada al comercio. Quizá, esta demanda de formación se deba a un falta de personal preparado, ya que la mayoría de personal que vienen a este sector acuden a él sin una preparación, ya que la consideran actividad de paso.
En cuanto a los temas que consideraron de más interés para su asociación, destacaron aquellos que supondrían una mejora en la imagen del establecimiento, como escaparatismo; los que suponen trato con el cliente, como los cursos para vendedores y los que suponen la aplicación de nuevas técnicas o tecnologías como
empleado en el comercio. Otras de las respuestas se refirieron a una falta de especialización y al mínimo interés de los profesionales del sector en la formación.
Las quejas se refirieron también a una falta de información, A un desconocimiento sobre las técnicas de venta y publicitarias, a la competencia desleal entre los mismos comerciantes, así como las grandes deficiencias que se dan en comarcas como la del noroeste en cuanto a comunicaciones, infraestructuras, tejido comercial, etc.
Otra de las ideas que se aportaron fue la liberación por parte de la Comunidad de personal técnico para visitar los comercios y estudiar la forma de renovar al sector, facilitando toda la orientación al comerciante. También se apuntó que falta profesorado asequible.
Modos de formación. horarios y duración de los cursos.
En cuanto a las preferencias en la modalidad de formación, el 73% se decantaron por un modelo de formación presencial, en la que tanto alumno como profesor coinciden en lugar y tiempo, como medio para que esta formación sea más eficaz. Solo un 13% optaron por una formación a distancia a través de libros y videos. Además se apuntó también que la formación a través de videos puede servir para visualizarlos toda la familia y que llegue esta formación a un mayor número de personas del que en principio pueda estar destinado. Es preciso destacar que dentro de los que eligieron este último tipo de formación el porcentaje de asociaciones que no eran de Murcia ciudad, era ligeramente mayor que en la elección de un modelo de formación presencial.
Este interés se ve también reflejado en el curso a distancia que se realizó desde la Cámara de Comercio de Murcia en colaboración con la Dirección General de Comercio y el Instituto de Fomento. En este curso el mayor número de matriculaciones, correspondió a las comarcas de Lorca y Cartagena, y dentro de Murcia, un mayor peso de las pedanías que de la ciudad. Esto se debe a la
mayor oferta de cursos dentro de la capital y a la facilidad que los comerciantes tienen para desplazarse para realizar el curso.
En lo que se refiere a los horarios preferidos para realizar los cursos, un 52,17% eligió de 9 a 11 de la noche, siendo éste el horario más elegido con mucha diferencia sobre los demás, de 9 a 11 de la mañana, de 16 a 18 horas y de 18 a 20; que fueron elegidos por un 8,7% cada uno de ellos.
La duración de los cursos fue otra de las cuestiones sobre las que se deseó conocer la opinión de las asociaciones de comerciantes. Las respuestas de éstas fueron muy rotundas. Ninguna de las consultadas consideraba idónea una duración de mas de 80 horas. El 52,17% de las asociaciones reconocían como idónea una duración de 15 a 40 horas, mientras el 43,48% estimaba que esta duración debía estar entre las 40 y las 80 horas.
Conclusiones y acciones a desarrollar.
Como ideas generales que se pueden extraer de este estudio se podrían citar varias, entre ellas destacamos lo siguiente:
1.- El convencimiento por parte de las Asociaciones de Comerciantes que la formación es una de las armas con las que cuenta el pequeño comerciante en su lucha diaria y ante los nuevos retos que se avecinan.
2.- Que la formación no solo es necesaria en el ámbito de las nuevas tecnologías o de las nuevas técnicas, si no también que hay una falta de formación profesional que se debe al escaso nivel de formación inicial con el que acuden a este sector jóvenes con el ánimo de trabajar en esta actividad como paso hacia aquella que realmente es su vocación.
Las asociaciones de comerciantes reclaman más profesionalidad en la actividad de sus afiliados.
3.- El elevado número de asociaciones que no intervienen en actividades de formación y el escaso nivel de implicación de aquellas que sí organizan cursos o fomentan la inscripción en cursillos de sus afiliados.
4.- La importancia que dentro del mundo de la formación dirigida a comerciantes, tienen aquellas entidades u organismos que imparten tales cursos. En este sentido destacamos que el número de actividades de formación en las que habían participado las asociaciones y que estaban subvencionadas al 100% era 6 veces mayor a cualquier otra.
5.- La idea del programa de formación perfecto responde a la de un curso sobre técnicas de venta visual o de vendedores, impartido de manera presencial en un horario de 21 a 23 horas y con una duración de 40 horas.
Entre las acciones que deberían llevarse a cabo para mejorar la actual situación podríamos citar las siguientes:
1.- Reclamar una mayor sintonía entre los cursos ofrecidos y la opinión de los comerciantes, que son a fin de cuentas los destinatarios de dicha formación. La forma de llevar a cabo esto sería articulando un sistema que permitiera a las asociaciones de comerciantes participar en la realización de los planes de formación que se diseñaran para su sector. Lo que se conseguiría con esto, es que además de una mayor coincidencia entre cursos propuestos y materias requeridas, seria la de una mayor motivación por parte de las asociaciones de comerciantes, que se verían escuchadas en sus peticiones.
2.- Intentar involucrar a las asociaciones en un proyecto de aproximadamente un año en el que con cursos cortos y en horarios elegidos por ellos, se impartieran las materias preferidas por esa asociación y dirigida a su sector en concreto. En el caso de asociaciones con un escaso número de afiliados, tratar de encontrar otra asociación con intereses comunes y unirlas en ese proyecto.
AUTOR:
Jesus Rodríguez Caravaca (año 1.997)