5.- SITUACIÓN DEL COMERCIO SEGÚN FORMA DE VINCULACIÓN
Tradicionalmente se ha citado al asociacionismo como una posibilidad de incrementar los niveles de competitividad de los pequeños comercios independientes. Es por ello que se ha realizado un análisis de los comercios murcianos teniendo en cuenta el grado de vinculación que presentan entre sí. En primer lugar vamos a caracterizar los comercios en función de su vinculación y, a continuación, observaremos cómo se está percibiendo la competencia entre las distintas figuras asociativas, estudiando por último los problemas más importantes.
Nivel de vinculación según el volumen de ventas
Como ya hemos señalado, el grado de asociacionismo es del 12,8%, destacando los establecimientos pertenecientes a cadenas voluntarias -4,4% sobre el total de comercios y 34,43% de todos los asociados-, y a agrupaciones de compras (4,2% sobre el total y 32,8% de todos los asociados). Hay una gran relación entre el volumen de ventas del negocio y el tipo de vinculación que sostienen. Las ventas medias diarias por establecimiento para cada uno de los tipos de asociacionismo considerados vienen expuestas en el gráfico 6.18.
Los comercios integrados en cadena presentan un comportamiento netamente distinto al resto de grupos, siendo los que mayores volúmenes de ventas presentan. Por contra, los establecimientos independientes presentan las menores ventas por establecimiento. Dentro de los asociados, los comercios en régimen de franquicia y las agrupaciones de compras tienen los más elevados volúmenes medios de venta respecto del resto de establecimientos.
Características de los comerciantes
A lo ya comentado en el capítulo anterior, podríamos añadir determinados aspectos que consideramos de importancia, a la hora de completar cuál es la relación existente entre las características del comerciante y los niveles de asociación/vinculación observadas. Nos apoyaremos en el cuadro 6.30 para explicar dicha relación.
Los propietarios o gerentes de mayor formación pertenecen al comercio en franquicia, integrado en cadena y, por último, en el independiente. Sin embargo, los menores niveles de formación los encontramos en el comercio en cadena voluntaria y aquel en cooperativa.
En cuanto a la edad, sin embargo, sólo destaca la mayor juventud de los gerentes de los comercios integrados en cadena.
Afectación por las grandes superficies
No se han observado comportamientos muy diferentes en cuanto a la influencia de las grandes superficies comerciales. Tan sólo podemos decir que son los comercios asociados en cadena voluntaria los que más se ven afectados por las grandes superficies (ver gráfico 6.19).
Tras analizar un conjunto de datos de nuestro trabajo sobre la forma en que efectivamente se veían afectados los comercios, podemos decir que las fórmulas asociadas se ven muy afectadas por la influencia de las grandes superficies. Lo cual podría llevarnos a la conclusión de que, frente a la competencia de las grandes superficies, el asociacionismo entre los comercios no es una acción empresarial suficiente para amortiguar sus perjudiciales efectos.
Medidas solicitadas a la Administración
La regulación de horarios comerciales es la medida más destacada por los establecimientos en régimen de franquicia (cuadro 6.31). Estos establecimientos compiten con la utilización de una marca de prestigio con lo que la libertad de horario les perjudica puesto que, en igualdad de condiciones, los compradores de estos productos se dirigirían a los comercios franquiciados. Destaca la importancia que los franquiciados dan a la necesidad de la regulación de horarios frente a los establecimientos en régimen de cooperativa, así como los independientes. Recordemos que estos últimos son los que presentan menor volumen de ventas así como los que más basan su actuación competitiva en la oferta de un horario amplio.
Por otra parte, los establecimientos en régimen de franquicia son los que más formación piden a la Administración, junto con las cadenas voluntarias. En el cuadro 6.32 figuran cuáles son las necesidades fundamentales en materia de formación según el nivel de asociación/vinculación que presenta el comercio.
Aunque la formación en técnicas de venta es la más demandada, podemos decir que en el caso del comercio independiente, así como del comercio en cadena voluntaria, se solicitan de forma muy destacada la formación en administración y organización del negocio.
Por su parte, el comercio franquiciado junto con el integrado en cadena, cree necesaria más formación en aspectos relacionados con la atención a la clientela. Por último, los comercios asociados a agrupaciones de compras, piden de forma muy importante respecto de los demás, formación en técnicas de escaparatismo.
Los datos aquí expuestos, aunque de carácter muy agregado, ofrecen pistas a las asociaciones de comerciantes sobre el tipo de formación más demandada por sus asociados. En cuanto a otras demandas a la Administración, la solicitud de subvenciones es muy destacada por los establecimientos en agrupación de compras y en cooperativa de detallistas.
Acciones a llevar a cabo por el comercio
El cuadro 6.33 muestra que las cadenas voluntarias son las que, junto al comercio integrado, atribuyen más importancia al aumento de la gama de productos, frente a los establecimientos en agrupaciones de compras y los independientes.
La especialización es una medida muy destacada por los comercios asociados en agrupaciones de compra, frente al poco interés mostrado por los comercios en cooperativa de detallistas y los franquiciados. Los resultados aquí expuestos deben complementarse con los niveles actuales de especialización para cada uno de los distintos tipos de vinculación considerados. Son los comercios en cooperativa de detallistas los que disponen de más líneas de productos, no pareciendo que vayan a reducir dicha cifra. En definitiva, y refiriéndonos a la distinta vinculación de las empresas, no existe una tendencia general a la especialización en función de las líneas de productos de que dispone la empresa. Así, los establecimientos en cooperativa, que son los que tienen más líneas distintas, son los que menos valoran la especialización. Tanto las agrupaciones de compras como las cadenas voluntarias que ofrecen un número medio de productos son, por el contrario, las empresas que más piensan en la especialización como reacción frente a la competencia.
Respecto a la medida de aumentar la calidad, podemos decir que presenta el mismo grado de importancia para todos los comercios sea cual sea el nivel de vinculación en que se encuentren. Sin embargo la calidad, como variable competitiva es mucho más importante para los comercios en franquicia que para los restantes. (ver cuadro 6.34).
Para el aumento de las promociones, las fórmulas asociativas (cooperativa de detallistas, cadena voluntaria y agrupaciones de compras) son las que en mayor medida piensan incrementarlas como reacción frente a las grandes superficies. Sin embargo, la utilización de las promociones para atraer clientela es muy distinta para cada una de estas tres fórmulas. Asimismo, en el cuadro 6.34, podemos ver que mientras el comercio en cadena voluntaria y en cooperativa de detallistas usa bastante las promociones, en el comercio perteneciente a agrupación de compras no ocurre lo mismo. La franquicia, que suele utilizar las promociones, es la que menos piensa en su futuro aumento. Esto último viene explicado por el hecho de que los propietarios o gerentes de los comercios están radicados en la Región de Murcia y las decisiones sobre promoción en las cadenas franquiciadas están centralizadas y gestionadas por la casa matriz.
En otro orden de cosas, el aumento de los servicios o la mejora de los existentes es valorado muy positivamente por los establecimientos asociados a cooperativas de detallistas, por los integrados en cadena y por los franquiciados. Por el contrario, los establecimientos reunidos bajo la figura de la agrupación de compras, son los que parecen más dispuestos a seguir obteniendo ventajas puramente económicas de su integración, y menos interesado en ofrecer servicios a sus compradores.
Si comparamos los servicios ofertados por cada distinta fórmula de vinculación, llegamos a conclusiones interesantes. Así, mientras que los establecimientos en agrupaciones de compra ofrecen numer~osos servicios (pero no piensan en una mejora de los mismos), los comercios en cooperativa creen que será importante aumentar en un futuro los servicios al cliente. Los comercios en sistema de franquicia y las agrupaciones de compras son los que mayor número de servicios ofrecen, 515 servicios distintos para ambos tipos de un total de 11 considerados en el cuestionario. Las franquicias, inicialmente con valores muy altos en servicios prestados, confían en menor medida en esta variable para competir en el futuro con las nuevas fórmulas comerciales.
A modo de resumen, presentamos en el cuadro 6.35 lo más destacable sobre los cambios de tendencia para la competitividad en cada una de las distintas fórmulas de asociacionismo.
Principales problemas del comercio
En el presente apartado enumeraremos las diferencias más significativas según los distintos niveles de asociacionismo. Así:
1) La existencia de demasiados establecimientos es considerada en mayor medida como problema por los establecimientos asociados a cadena voluntaria.
2) Las tiendas asociadas a cadenas voluntarias y a agrupaciones de compras son las que en mayor medida perciben la agresividad de las grandes superficies.
3) La ausencia de ley de comercio se valora como un problema importante por todos los tipos de posibilidades de vinculación. Destacan por su menor valoración los comercios integrados en cadena. Por el contrario, quienes más la solicitan son las cooperativas de detallistas y las agrupaciones de compras.
4) La falta de acuerdo en el sector es un problema aludido mayoritariamente por los comercios pertenecientes a cadenas voluntarias.
5) Las cooperativas de detallistas son las que más perciben una falta de formación en el sector. Las franquicias son los comercios que mayor porcentaje presentan en cuanto a gerentes con titulación universitaria (154%). Por el contrario, las cooperativas de detallistas son las que, junto a la cadena voluntaria, presentan un porcentaje nulo de universitarios en la propiedad o gerencia del negocio. Se comprende ahora, la gran importancia que otorgan a este problema precisamente los establecimientos en cooperativa y cadena voluntaria, y el bajo valor que dan al mismo los gerentes del comercio integrado en cadena y franquicia, respectivamente.
La falta de formación se percibe como un problema en mayor medida por los comerciantes que tienen un bajo nivel de formación. Por tanto, esa toma de conciencia debería ser aprovechada por las entidades gestoras de las asociaciones o por la Administración, para ofrecer los correspondientes cursos u otras acciones formativas entre aquellos comerciantes más permeables o motivados.
6) La excesiva presión fiscal, se percibe como el problema más grave por cualquiera de los grupos considerados. No obstante, podemos destacar el menor valor que dicho problema representa para el comercio integrado en cadena, frente a todas las demás fórmulas consideradas. Esto es consecuencia de la mejor adaptación hacia las nuevas fórmulas tributarias por parte de los comercios con mayores dimensiones económicas y con más capacidad de gestión.
7) El conjunto de establecimientos integrados en cadena son los que menos dificultades tienen para obtener recursos financieros en el mercado, frente a las restantes formas asociativas.
8) A la presión de los proveedores se le otorga poca importancia. Sin embargo, es más importante para los establecimientos en cooperativa de detallistas, en cadena voluntaria y en agrupación de compras. El hecho de que este problema se perciba en mayor medida por las fórmulas asociativas que, por ejemplo los comercios individuales, hace que nos planteemos hasta qué punto el hecho de estar asociado implica la compra efectiva de los productos en la central de compras (gráfico 6.20).
Las centrales de compras son el proveedor más importante de las cooperativas de detallistas, las agrupaciones de compras y los comercios integrados en cadena. Sin embargo, un análisis más exhaustivo muestra que existe todavía un elevado porcentaje de empresas para las que, aún estando asociadas, dicha asociación no se plasma en un volumen de compras efectivas en la central correspondiente.
Así, en las agrupaciones de compras más de un 30% de los comercios no tienen a la central de compras ni como primer ni como su segundo principal proveedor. Para las cadenas voluntarias este porcentaje es mucho mayor (68,2% de los comercios). Las cooperativas de detallistas presentan un 42,9% de deslealtad. En definitiva se concluye que los comercios pertenecientes a algún nivel de asociacionismo presentan porcentajes mayores de abastecimiento en centrales de compra. Sin embargo, se observa un alto grado de vinculación no de hecho (sin comprar en la central de compras de la asociación) sobre todo entre establecimientos pertenecientes a cadenas voluntarias, cooperativa de detallistas y centrales de compras.
Para concluir en el análisis de los problemas que aquejan al comercio murciano según su nivel de vinculación y como resumen, hemos elaborado el cuadro 6.36. De dicho cuadro podemos destacar las siguientes notas características:
1) El comercio integrado en cadena y en franquicia no percibe la existencia de graves problemas, sin embargo sí los poseen los comercios asociados en cadena voluntaria, los asociados en agrupaciones de compras y el comercio independiente.
2) Los comercios independientes tienen un comportamiento moderado respecto a la valoración que dan a los distintos problemas. Es decir, los establecimientos independientes no son los más perjudicados por la problemática actual del pequeño comercio.
3) Se puede extraer una tendencia general de las dos notas reseñadas con anterioridad: a mayor nivel de integración (dentro de las asociaciones) y vinculación, menor número de problemas generales presenta el comercio. Así, son las cooperativas de detallistas y las franquicias las que menos problemática presentan.
Para confirmar los anteriores puntos se ha realizado un análisis de las perspectivas del comercio según su grado de asociacionismo.
Perspectivas de los comercios
En el gráfico 6.21 podemos ver cuáles son las perspectivas mayoritarias para cada establecimiento en función de su vinculación. Aunque en todos los casos la perspectiva predominante es la de consolidar su situación actual (llegando al 100% de los establecimientos cooperativistas), hay diferencias entre los comercios independientes y los agrupados en cadenas voluntarias, por un lado, y los franquiciados por otro. Así la perspectiva de mejorar es sustancialmente mayor para la franquicia y el comercio integrado en cadena, mientras que, por el contrario, la perspectiva de retirada es sustancialmente mayor entre el comercio independiente y la cadena voluntaria.
La escasa lealtad de los establecimientos asociados para con su asociación, los pocos servicios ofertados, los problemas percibidos y, en definitiva, las pobres perspectivas de los comerciantes nos llevan a condicionar muy claramente el asociacionismo a la constitución de asociaciones auténticamente profesionales, con pretensiones de formación entre sus miembros, con lógica a la hora de admitirlos y, en definitiva, con un espíritu de fomento de una política coherente y una imagen común entre sus miembros.
9.- Cada una de las fórmulas de asociación queda notada de la siguiente forma: 1, "comercio independiente"; 2, "agrupación de compras"; 3, "en cadena voluntaria"; 4, "cooperativa de detallistas"; 5, "régimen de franquicia" y 6, "integrado en cadena".
10.- Ver nota anterior (nº 9).
11.- Ver nota nº 9.
12.- Véase nota número 7.